Lipofilling: Rellenos con grasa

Una de las últimas técnicas de cirugía estética y plástica es el lipofilling. Es un procedimiento novedoso que está cogiendo mucha popularidad durante los últimos años. Puede que no lo hayas escuchado con anterioridad, pero seguro que lo harás en un futuro. Veamos de qué se trata. El lipofilling es una intervención quirúrgica que permite … Continúa leyendo Lipofilling: Rellenos con grasa

Una de las últimas técnicas de cirugía estética y plástica es el lipofilling. Es un procedimiento novedoso que está cogiendo mucha popularidad durante los últimos años. Puede que no lo hayas escuchado con anterioridad, pero seguro que lo harás en un futuro. Veamos de qué se trata.

El lipofilling es una intervención quirúrgica que permite aumentar el volumen de una zona de tu cuerpo mediante grasa obtenida a través de una liposucción. Las técnicas actuales nos permiten conseguir un aumento de volumen duradero en áreas como las mamas, los glúteos, las piernas, la cara y cualquier otra zona en la que se necesite un mayor tamaño. También se suele utilizar para rellenar cicatrices cutáneas deprimidas.

Antes de realizar este tipo de relleno con grasa propia es imprescindible llevar a cabo un estudio preoperatorio. Para ellos realizaremos un análisis de sangre, un electrocardiograma y una placa de tórax en algunos casos.

El lipofilling es un buen remedio en nuestra lucha contra el envejecimiento. Ya sabemos que las arrugas y la flacidez de nuestra piel, sobre todo de la cara, son dos de los síntomas del paso del tiempo. Con el transcurso de los años, la cantidad de tejido grasos que tenemos bajo nuestra piel va disminuyendo. Un trasplante de grasa propia podría ser de gran ayuda en este sentido.

Sin duda, es una buena solución para aquellas personas que deseen aumentar el tamaño de alguna parte de su cuerpo y no quieran utilizar ningún material artificial para prótesis o inyecciones. Es un proceso totalmente seguro y que no tiene casi efectos secundarios. Al no utilizarse productos sintéticos, no se produce ningún tipo de rechazo.

¿lipofilling: En qué zonas del cuerpo se usa los rellenos con grasa?

Utilizar nuestra propia grasa está de moda y es una herramienta ideal para dar volumen, corregir algunos defectos y rejuvenecer nuestra piel.

El lipofilling se inició como cirugía reparadora y ha ido evolucionando hasta perfeccionarse y convertirse en uno de los procedimientos estéticos más demandados actualmente. Uno de los factores clave en el proceso del envejecimiento es la pérdida de ciertos compartimentos de grasa. Así pues, una de sus mayores aplicaciones será el lipofilling facial. En nuestro rostro, se pueden realizar inyecciones para conseguir un aumento de pómulos o un aumento de labios.

Si pasamos a otras áreas del cuerpo, veremos cómo se puede utilizar para aumentar el tamaño de los pechos y de los glúteos. En este caso, funcionaría como un sustituto natural de las prótesis de silicona.

También se usaría para reparar algunas secuelas de operaciones previas. Por ejemplo, se puede inyectar grasa en zonas que han perdido cierta tersura por alguna liposucción previa o zonas concretas que no han quedado bien tras una reconstrucción mamaria. En este sentido, se suele utilizar también para mejorar cicatrices que quedan un poco hundidas. Así recuperaremos el volumen natural.

¿Cómo es el procedimiento del lipofilling?

El lipofilling se suele realizar bajo anestesia local y dura aproximadamente entre una y dos horas, según la zona a tratar. Tanto la zona que dona la grasa como la que reciben deben ser tratadas con anestésicos para dormirla y prevenir el sangrado.

La grasa se succiona una cánula, que es un pequeño tubo diseñado especialmente para ese fin y que está conectada a un aspirador. El especialista realizará una o varias incisiones pequeñas en la piel. Así produciremos el menor daño posible a la zona succionada y a las células que se extraen. Esto es muy importante para garantizar un resultado correcto. Normalmente, esas zonas donantes suelen ser el abdomen y las caderas. Esa grasa extraída se utilizará para la segunda parte de la operación, el relleno de otras zonas.

Antes de realizar la inyección de la grasa recolectada, el médico debe proceder a enjuagar y filtrar la grasa. Se trata de un proceso de purificación. A continuación, esta grasa se introduce en pequeñas jeringas.

Para el relleno, el cirujano realizará una o varias pequeñas incisiones en la piel. Entonces, se inyecta la grasa en pequeñas y medidas cantidades. Se distribuye en varias decenas de finos canales que se crean en la piel del paciente. Así, las células de la grasa que se trasplantan mantienen un contacto máximo con los tejidos de la zona, como la piel, los músculos y los cartílagos. Estos tejidos serán los encargados de suministrar el oxígeno y todos los nutrientes que las nuevas células necesitan para garantizar una óptima implantación.

Normalmente se trasplanta aproximadamente el 25% de la grasa que se extrae, aunque depende de la capacidad de la zona que la recibe. Esto quiere decir que el médico trabaja con un cuarto más de lo que se necesitaría para obtener el resultado final. Esto es debido a que se ha demostrado que esa cantidad de células trasplantadas no se implantan y no se quedan permanentemente en la zona.

La zona trabajada se suele inflamar y presentar pequeños hematomas que se pueden tratar con frío. Estos efectos desaparecerán a los pocos días. Además, los hematomas se pueden tapar fácilmente con un poco de maquillaje, por lo que podrás recuperar tu rutina diaria sin ningún problema.

Tras el procedimiento, es necesario establecer una visita con tu especialista para controlar y revisar el resultado de la operación. El resultado final de todo el proceso será visible cuando hayan pasado 3 meses. Si la zona no ha podido acoger la suficiente cantidad de células de grasa, es probable que se tenga que repetir la operación para garantizar el volumen deseado.

¿Por qué hacer lipofilling y no otro tratamiento de cirugía?

En general, este tratamiento tiene muy pocas complicaciones. Como la grasa proviene del cuerpo del propio paciente, es totalmente biocompatible y no habrá ningún tipo de rechazo por parte de la zona receptora. Este rechazo se produce a veces cuando tratamos con materiales sintéticos.

Los efectos secundarios que se pueden producir tras la operación son de fácil tratamiento, ya que solo requieren un poco de hielo y un seguimiento cuidadoso. Si se produce algún tipo de infección, cosa poco probable, se puede tratar con antibióticos.

Así pues, se trata del procedimiento ideal para aquellas personas que no quieran utilizar silicona u otros productos químicos para operaciones de relleno o para dar más volumen a ciertas zonas de su cuerpo. Es un proceso totalmente natural. El gran inconveniente es que las células de grasa no se pueden controlar tanto y podemos perder parte si no se asimilan correctamente. No obstante, siempre se puede repetir la operación e inyectar más cantidad. Así conseguiremos un volumen perfecto para una silueta excelente.

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