Una de las mayores polémicas de los últimos años alrededor de la cirugía plástica ha sido consecuencia directa del uso de biopolímeros. Estos compuestos se utilizan para rellenar y aumentar varias partes de nuestro cuerpo, pero, en especial, los glúteos y la cara. Normalmente, tienen un origen muy dudoso y son ilegales en la gran mayoría de países.

Muchos de los casos en los que se conocen que se ha utilizado este material han acabado con graves daños en los pacientes, víctimas de su desconocimiento sobre este procedimiento.

En un alto porcentaje, se trata de un tipo de silicona líquida que se asocia a otros productos como el polimetimetacrilato o PMMA. Quizá no lo has escuchado bajo el término de biopolímeros, pero seguro que has escuchado hablar de sus otros nombres comerciales: células expansivas, dimetilpolisiloxano, PMMA y otros muchos que solo intentan esconder su origen. Incluso, a veces, lo intentan vender como ácido hialurónico, aunque no tienen nada que ver.

Los biopolímeros no deben infiltrase nunca. Algunos médicos que tienen un nivel formativo bajo o con poca ética pueden contar a sus pacientes que estos productos son peligrosos solo a manos de personal no médico. Sin embargo, esto no es cierto. Los biopolímeros son siempre peligrosos. Por tanto, nunca debes aceptar el uso de estos productos y si descubren que los han utilizado para cualquier operación, deberías acudir a un profesional inmediatamente.

 Biopolímeros: En qué consiste su aplicación

Los biopolímeros se han utilizado durante varios años en diferentes partes del mundo y ya hemos podido comprobar sus consecuencias. Su principal objetivo era rellenar o aumentar el tamaño ciertas zonas del cuerpo de sus pacientes. Por ejemplo, se vendía como un sustituto del ácido hialurónico, por lo que estaba destinado a eliminar algunas arrugas de la cara en personas que empezaban a notar los signos de la edad. En este sentido, también se había inyectado en los labios, para hacerlos más grandes y más atractivos.

Por otro lado, los glúteos era otra de las zonas en las que más se inyectaban estos productos. Los médicos prometían unas nalgas de mayor tamaño y con mejor forma. Recordemos que esta operación es una de las más populares actualmente y se puede obtener muy buenos resultados, siempre que se utilicen los materiales adecuados.

¿En qué puede afectar tu organismo los biopolímeros?

Este tema es realmente extenso, porque pueden afectar de diferentes maneras según el individuo. No obstante, los biopolímeros son peligrosos sobre todo por tres razones principales.

En primer lugar, puede provocar una gran reacción inflamatoria en nuestro organismo. Esto es debido a que nuestro organismo identifica a este compuesto como un objeto extraño y lo rechaza, lo que provoca una reacción defensiva. En segundo lugar, es que se pueden mover del lugar en el que se inyectaron, lo que puede extender las complicaciones. Finalmente, la mayoría de veces no existe ningún tipo de control sanitario, por lo que nos aseguramos de un aumento del riesgo de complicaciones y posibles efectos secundarios por una infección. Además, encontramos otras consecuencias como alergias, fibrosis, lesiones e incluso cambios en la textura de nuestra piel.

Los primeros síntomas de una reacción negativa a la inyección de este tipo de productos son síntomas locales. Podremos observar inflamación, edema, eritema, irregularidades en nuestra piel, cicatrices queloideas, hiperpigmentaciones o hipopigmentaciones, endurecimiento, ulceraciones, necrosis y fístulas. Todos estos problemas pueden conllevar futuras complicaciones y efectos psicológicos en nuestra autoestima, además de que altera gravemente la calidad de vida de todos los pacientes afectados.

Otros síntomas generales que suceden en la mayoría de casos son dolor en la zona, molestias generales, fiebre, dolores articulares, somnolencia, decaimiento y depresión.

Por otro lado, también se han registrado casos en los que los biopolímeros causan o empeoran la presencia de celulitis. La circulación de la capa grasa se ve afectada por su presencia, por lo que el tejido graso crece y las paredes laterales de nuestra piel se forman hoyuelos.

Uno de los mayores problemas alrededor de este tema es su difícil extracción. Aún se están recopilando tantos datos como se pueda porque no existe suficiente experiencia en estos tratamientos. Algunos cirujanos y médicos se están especializando en su extracción y probando varias técnicas quirúrgicas para poder averiguar cuál es el mejor método de acción en cada caso. El protocolo general indica que el tratamiento consiste en controlar los síntomas, como puede ser la inflamación. Posteriormente, deberemos extraer las sustancias, tan pronto como sea posible para evitar ulceraciones. No obstante, hay casos en los que esta extracción no es posible.

El tratamiento de los biopolímeros es muy delicado y altamente complicado. No se deben aplicar corticoides indiscriminadamente porque no disuelven el producto y encima adelgazan la piel. Los masajes, los masajes eléctricos vibratorios, el ultrasonido y otros métodos como la lipoaspiración tradicional tampoco ayudan a solucionar el problema.

De nuevo, desde aquí recomendamos acudir a un médico lo antes posible si se han utilizado estos productos y poder evitar el máximo número de síntomas posible.

¿Qué se recomienda antes de usar biopolímeros?

Hoy en día, la tecnología y la técnica han evolucionado muchísimo en el campo de la cirugía plástica y la cirugía estética. No hace falta recurrir a métodos o materiales peligrosos que pueden poner en peligro nuestra salud por intentar vernos más guapos delante de un espejo. Siempre debemos mirar por nosotros mismos y por nuestra salud por delante de cualquier cosa. Si quieres realizar cualquier tipo de procedimiento, busca información al respecto y recopila datos sobre el centro y el médico con el que vas a proceder. No dudes en pedir todos los certificados necesarios para poder depositar toda tu confianza en el especialista que te va a tratar.

Sea cual sea la mejora que quieras obtener, un buen cirujano sabrá recomendar un método seguro y eficaz para ello. Puede ser desde implantes de silicona para los glúteos hasta verdadero ácido hialurónico para tus labios, o incluso grasa propia de tu cuerpo. Como puedes ver, no es necesario recurrir a ningún material artificial externo para mejorar tu aspecto. Ves siempre a lo seguro y no te la juegues. Las consecuencias pueden ser muy graves.

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