La cirugía plástica en niños

La cirugía plástica en niños ¿Cómo se da? Todos queremos vernos bien y estar contentos con nuestro cuerpo. Actualmente, parece que este deseo de verse bien en cuanto al físico llega cada vez más pronto. La cirugía plástica ya es muy popular en todo el mundo. Muchos adultos lo escogen como una opción para mejorar su … Continúa leyendo La cirugía plástica en niños

La cirugía plástica en niños ¿Cómo se da? Todos queremos vernos bien y estar contentos con nuestro cuerpo. Actualmente, parece que este deseo de verse bien en cuanto al físico llega cada vez más pronto.

La cirugía plástica ya es muy popular en todo el mundo. Muchos adultos lo escogen como una opción para mejorar su aspecto en un sentido o en otro. Sin embargo, parece que este sector ha dejado de ser exclusivo para este público adulto. Desde hace algunos años, también se practican cirugías plásticas tanto en niños como en adolescentes.

Hay casos en los que los niños realmente necesitan esa cirugía. La cirugía está justificada y es necesaria para poder mejorar la calidad de vida del niño en cuestión. No obstante, también hay otros casos en los que la cirugía puede ser polémica, sobre todo en el caso de los adolescentes.

Por tanto, es muy importante evaluar bien cuándo la cirugía debe hacerse y estudiar cada caso en particular. Los padres deben de ser muy conscientes tanto de los riesgos de cada intervención como de las razones del niño para operarse. En este sentido, los padres deben realizar una función de apoyo en todo momento y no tanto de motivador para dar el paso. Para cada situación, el especialista te puede aconsejar cuál es la mejor solución y los motivos por los que operar o no hacerlo. Es un tema muy delicado, por lo que debemos actuar con precaución con cada niño.

Cirugía plástica en niños ¿Qué cirugías se realizan a niños?

Sin duda, una de las cirugías más populares entre niños y niñas de corta edad es la otoplastia. Esta cirugía consiste en reposicionar las orejas prominentes o “de soplillo”. Así se consigue una posición más normal, más cercanas a la cabeza o incluso se puede reducir el tamaño de unas orejas demasiado grandes.

Suele ser una intervención que se realiza entre los 4 y los 14 años. Como las orejas ya han crecido casi al completo a los 4 años, se puede decir que es la edad segura por la que se puede empezar a operar. Es más, cuanto antes se realice será mejor para el niño, pues podremos evitar futuras burlas y problemas de autoestimas. No obstante, esta operación también se puede realizar más adelante, pues no supone ningún problema o mayores riesgos en una edad adulta.

Si tu hijo o tú estáis sopesando la otoplastia como posibilidad, puedes obtener más información acudiendo a la clínica de un especialista. El médico sabrá resolverte todas las dudas y responderte a todas las preguntas que puedas tener.

Debes tener siempre presente que el deseo de operarse debería salir del niño, pues no deja de ser su cuerpo. No se debe insistir si el niño no quiere. Aquellos niños que no estén a gusto con sus orejas y quieran remediarlo, serán muchos más cooperativos durante la intervención y estarán mucho más contentos con el resultado final.

También debes tener unas expectativas realistas con la operación. Esta intervención busca una mejoría visible, no la perfección absoluta. Por ejemplo, una simetría exacta podría incluso resultar muy poco natural. Comenta abiertamente lo que esperas del proceso con tu cirujano y seguro que acabaréis mucho más satisfechos con los resultados finales.

Se trata de una operación relativamente sencilla y con pocas molestias. Se le colocará un vendaje alrededor de la cabeza cuando se salga de la cirugía. Las orejas molestarán un poco los primeros días, pero se irá aliviando el dolor poco a poco. El niño podrá incorporarse a la rutina en tan solo una semana.

Aunque la otoplastia es una de las intervenciones más comunes, no es la única. También se pueden tratar otras patologías específicas que precisan de la intervención de un profesional para su corrección. Veamos algunos ejemplos:

  • Fisuras fáciles: las malformaciones de la cara más frecuentes son las hendiduras labiales y palatinas.
  • Cirugía mamaria: intervención que se da en los primeros años del adolescente. La mama puede presentar varios problemas que pueden estar asociados con deformidades de la pared torácica. En este caso, se precisarán técnicas de reconstrucción.
  • Cirugía craneofacial: existen diferentes síndromes complejos que pueden afectar a la cara y al cráneo.
  • Tumores de partes blandas: se extirpan y reconstruyen tumores y otras lesiones quísticas
  • Cirugía palpebral: puede ser ptosis congénita y requerirá una reconstrucción de párpados.
  • Mano infantil: se corrigen malformaciones o lesiones traumáticas.

¿Por qué se realizan cirugías a niños?

Muchos niños, niñas y adolescentes tienen cierta característica que les otorga una apariencia física un poco diferente al resto. A veces, se podría decir que simplemente no se adapta a los estándares de belleza que promueve la sociedad en la que vivimos. Si un niño se siente observado por esa singularidad de su cuerpo, se pueden crear problemas de autoestima. Esto ocurre sobre todo si son víctimas de burlas de algunas personas a su alrededor.

Son muchos los estudios que han demostrado que un porcentaje alarmante de niños sufren por burlas, sencillamente por tener alguna característica física diferente. Pueden ser unas orejas grandes, una nariz torcida o cualquier otra cosa. Muchos niños atacados acaban sin querer ir a la escuela o salir de casa.

Algunos de estos niños llegan a la situación de pedir a sus padres la práctica de una cirugía estética para poder modificar esa parte del cuerpo que les trae tantos problemas. No es fácil estar en esta situación, tanto para el niño como para los padres. Estos deberán determinar, con la ayuda siempre de profesionales, si merece la pena realizar tal cirugía. A veces puede darse el caso de que el cuerpo no está preparado y otras puede ser que emocionalmente el niño no lo esté.

Los números de las cirugías plásticas entre niños y adolescentes suben cada año más. Los niños son autorizados por sus padres y se someten a operaciones para superar prejuicios y problemas. Ya hemos visto anteriormente que muchas de esas operaciones son incluso necesarias, pues se trata de malformaciones o lesiones. Por el contrario, otras intervenciones son motivadas por la estética. En este sentido, las más demandadas son la nariz, las orejas y el implante mamario en adolescentes mayores.

La intervención de los padres será crucial en este aspecto para apoyar a sus hijos en todo momento decidan lo que decidan. Siempre hay que tener en cuenta de que se trata de un tema muy delicado y hay que actuar con precaución y habiendo reflexionado bien anteriormente. No te dejes guiar por impulsos y busca el consejo de profesionales, tanto en el campo de la cirugía plástica como de la psicología infantil. Sopésalo, háblalo con todos y con tu hijo y toma la decisión que consideres adecuada para él o ella.

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